La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel, de causa desconocida, con componente genético, que cursa con inflamación y picor cuando se produce un brote.

La piel atópica es la manifestación cutánea de la atopia, y la atopia es un concepto médico que engloba procesos alérgicos a distintos niveles y zonas corporales, siendo común que los pacientes con este tipo de piel, presenten además,  por ejemplo, asma o rinitis alérgica.

La piel atópica se caracteriza por presentar enrojecimiento, tirantez, disconfort, picor, escamas o placas e inflamación. Es una piel extremadamente sensible a estímulos externos (sudor, irritantes…). Ante estos estímulos, los linfocitos, nuestros defensores de primer nivel, se activan y provocan varias respuestas:

  • se liberan sustancias que producen el picor y la inflamación.
  • se altera la epidermis, que es la capa superficial de la piel, y las células que la componen, los queratinocitos, se renuevan más rápido de lo normal, por lo que aumenta la pérdida de agua, produciéndose descamación y sequedad.

El rascado de las lesiones es prácticamente inevitable debido a que el picor es insoportable, y esto hace que pueda presentarse una complicación más, que es la infección de las heridas.

El tratamiento de los brotes es a base de medicamentos: corticoides tópicos y antihistamínicos para aliviar el picor.

Como decíamos, la dermatitis atópica es una enfermedad crónica, nunca se cura, con lo que es muy importante un buen mantenimiento y cuidados con productos específicos para retrasar la aparición de brotes.

Entre brotes lo más importante es hidratar, hidratar e hidratar. El uso de cosméticos adecuados y con regularidad hace que los brotes tarden más en aparecer. Han de usarse geles o cremas lavantes que no contengan jabones (los famosos syndet o jabón sin jabón) ni alcohol para que no se reseque la piel. Hay que aplicar hidratantes que además consigan mantener la función barrera de la piel, proporcionando así hidratación y protección frente al ataque de las bacterias.

Igual de importante que utilizar los productos adecuados, es evitar aquello que hace que la piel reaccione con brote, atendiendo a los siguientes consejos:

  • Realizar baños cortos y con agua tibia.
  • Secar sin frotar.
  • Hidratar después del baño.
  • No utilizar prendas de lana.
  • Mantener una temperatura y humedad constantes en casa, sin contrastes.
  • Reducir o evitar el consumo de alimentos que nos conste que han desencadenado brotes otras veces, como pueden ser la leche, los huevos, los frutos secos…

¿Sabías que…

…en invierno empeoran los síntomas de la dermatitis atópica? Un ambiente frío y seco empeora los síntomas cutáneos. Los cambios de temperatura tampoco ayudan. Mantener la piel bien hidratada evita el desarrollo de eccemas, rojeces o picor.

…la dermatitis atópica puede evolucionar en asma? La dermatitis atópica que aparece en los primeros años de vida puede evolucionar con la edad causando rinitis alérgica, y, en algunos niños, derivar en asma. Esta evolución de la enfermedad se conoce como “marcha atópica”, y depende de factores genéticos y ambientales.

…la dermatitis atópica en niños tiene estrecha relación con las alergias alimentarias? Se ha visto que aquellos niños que tiene eccemas en edades muy tempranas tienden a presentar alergias alimentarias.

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